Nuestra historia
Volver a casa, y empezar
Minnelea nace de una elección personal: Carmine Rizzo deja Roma para regresar al Cilento, recuperar la tierra de la familia y transformarla en un pequeño taller de confituras y conservas.
La idea es tan sencilla como obstinada. Seleccionar materias primas del territorio, trabajarlas en pequeños lotes respetando la estacionalidad, y proponer tarros que no tengan nada que envidiar a la cocina de un buen restaurante.
Tres años después de los primeros tarros, Minnelea ha llegado a las mesas de chefs, tiendas gourmet y clientes exigentes en Italia y Europa, con reconocimientos internacionales detrás y una línea que sigue creciendo sin forzarse.