I prodotti offerti sono caratterizzati da freschezza, genuinità e un sapore eccezionale. La qualità elevata e l'autenticità degli ingredienti garantiscono un'esperienza culinaria di alto livello. Consiglio vivamente di provarli!
Carpaccio de higos con jamón curado y rúcula
Un entrante veraniego rapidísimo que une la dulzura de los higos con el sabor del jamón curado y la frescura de la rúcula. Perfecto para disfrutarlo en la playa o como aperitivo fresco.

Elaboración
- Elija 4 higos maduros en su punto: la piel debe ceder ligeramente bajo la presión del dedo, pero sin romperse. Lávelos rápidamente bajo el agua fría del grifo y séquelos con papel de cocina. No los pele: la piel mantiene unidas las láminas y aporta dulzor.
- Coloque cada higo sobre la tabla con el rabito hacia arriba. Con un cuchillo afilado de hoja lisa (nunca dentada), córtelo en vertical en láminas de 3-4 mm de grosor. Obtendrá 5-6 láminas por higo.
- Extienda las láminas de higo en abanico sobre platos fríos (uno por persona), superponiéndolas ligeramente hasta el borde. El efecto carpaccio pide densidad visual y una cobertura uniforme.
- Disponga el jamón curado en velo sobre los higos (20 g por ración), formando pequeñas ondas con las lonchas. Deje espacio entre los pliegues para que se vea también el higo de debajo.
- Elija rúcula silvestre fresca, no la de bolsa ya mustia. Lávela en agua con hielo para que quede crujiente y séquela bien en la centrifugadora o con un paño.
- Reparta 10 g de rúcula por ración en el centro del plato formando un montón bajo, nunca alto: debe quedar ligera y no tapar el jamón.
- Tueste rápidamente las nueces (5 g por ración) en una sartén antiadherente a fuego medio durante 2-3 minutos, agitando sin parar. Retírelas en cuanto note el aroma: si se pasan, amargan. Páselas enseguida a un plato frío para cortar la cocción.
- Píquelas en trozos gruesos con un cuchillo, nunca hasta hacerlas polvo: deben mantener el crujiente al morderlas.
- Reparta las nueces tostadas sobre la rúcula y alrededor del plato.
- Añada un hilo fino de aceite de oliva virgen extra (2-3 ml por ración) en zigzag para repartirlo de forma uniforme. Use un aceite de frutado medio, nada agresivo: no debe tapar el higo.
- Muela pimienta negra en el momento directamente sobre el plato: 2-3 vueltas de molinillo por ración. Nada de sal (el jamón ya la aporta) o, si le gusta el contraste crujiente, 2-3 escamas de sal Maldon.
- Sirva de inmediato en platos fríos (recién sacados de la nevera), con los ingredientes a temperatura ambiente. El higo no espera: pasados 30 minutos pierde aspecto y su agua de vegetación moja el plato.
