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Tarta de ricotta y mermelada de fresa

Un dulce primaveral con una base de masa quebrada friable, un relleno de ricotta perfumado con vainilla y mermelada de fresa.

Tiempo total 75min
Preparación 30min
Cocción 45min
Raciones 8
Dificultad Media
Tarta de ricotta y mermelada de fresa

Elaboración

  1. Prepare la masa quebrada blanda siguiendo la receta base y déjela reposar en el frigorífico al menos 30 minutos. Este paso es fundamental para poder estirarla con facilidad.
  2. En un bol, trabaje la ricotta con el azúcar glas y el huevo con unas varillas de mano. Mezcle hasta obtener una crema lisa y homogénea, sin grumos.
  3. Estire 2/3 de la masa quebrada entre dos hojas de papel de horno hasta un grosor de unos 5 mm. Si la masa queda demasiado blanda, espolvoree ligeramente con harina.
  4. Retire la hoja superior de papel de horno y apoye el molde engrasado y enharinado sobre la masa. Dé la vuelta al conjunto con delicadeza para pasar la masa al molde.
  5. Recorte los bordes sobrantes con un cuchillo y presione con suavidad todo el perímetro con el dedo índice para conseguir un borde uniforme. Pinche la base con un tenedor para que no se hinche durante la cocción.
  6. Con la masa restante, prepare las tiras decorativas. Estírela entre dos hojas de papel de horno hasta 3 mm de grosor y corte 8 tiras de 2 cm de ancho. Métalas en el congelador 10 minutos para manejarlas mejor.
  7. Vierta la crema de ricotta en el molde y alísela bien con una espátula. Reparta la mermelada de fresa a cucharadas por la superficie, sin mezclarla, para que la ricotta no aflore.
  8. Coloque las tiras de masa sobre la tarta: ponga primero 4 tiras en vertical, paralelas y separadas. Gire la tarta 45° y añada las otras 4 tiras, creando un efecto de rombos.
  9. Selle los extremos de las tiras a lo largo de los bordes presionando ligeramente con los dedos para fijarlas. Así evitará que se despeguen durante la cocción.
  10. Hornee la tarta con calor arriba y abajo, con el horno precalentado a 180 °C, durante 45 minutos. Cubra la superficie con una hoja de aluminio los últimos 10 minutos para que no se queme.
  11. Saque la tarta del horno y déjela enfriar por completo en el molde al menos 2 horas. Este paso es esencial para que no se rompa al desmoldarla.
  12. Vuelque la tarta con delicadeza sobre un plato y gírela enseguida sobre la fuente de servir. Corte en porciones y disfrute.