Canelones de ricotta y espinacas con salsa de tomate
Los canelones de ricotta y espinacas son el plato de fiesta que se prepara con antelación: tubos de pasta rellenos de ricotta, espinacas y parmesano, cubiertos de tomate y horneados. En esta versión sin bechamel la salsa es el Sugo al Basilico Minnelea, ya cocinado con passata, aceite de oliva virgen extra, cebolla y albahaca: basta con aligerarlo con un poco de agua para que la pasta seca se cueza en el horno.

Elaboración
- Lava las espinacas y cuécelas en una sartén tapada, solo con el agua que queda en las hojas, durante 3-4 minutos. Escúrrelas con fuerza y pícalas a cuchillo: deben quedar secas, si no el relleno se vuelve aguado.
- En un bol trabaja la ricotta con las espinacas, el huevo, 60 g de parmesano, una pizca de nuez moscada, sal y pimienta hasta obtener un relleno liso. Pásalo a una manga pastelera o a una bolsa de congelación con una esquina cortada.
- Precalienta el horno a 180 °C. Mezcla el Sugo al Basilico con 150 ml de agua y vierte un tercio en el fondo de una fuente de unos 30 × 20 cm.
- Rellena los canelones y colócalos uno junto a otro en la fuente. Cúbrelos por completo con el resto de la salsa: la pasta que queda al descubierto se queda dura en el horno.
- Cubre con papel de aluminio y hornea 30 minutos. Retira el aluminio, reparte la mozzarella en trocitos, si la usas, y el resto del parmesano, y hornea 10 minutos más. Deja reposar 10 minutos antes de servir.

