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Condimentos

Mermelada de cerezas dulces, sin azúcar gelificante

Las cerezas dulces y las guindas piden dos recetas distintas, porque cambian la acidez y la pectina, es decir, los dos factores que hacen gelificar. Esta versión está calibrada para las cerezas dulces: la manzana rallada y el zumo de limón compensan lo que falta, sin azúcar gelificante, y la prueba del platito frío decide cuándo está lista.

Tiempo total 60min
Preparación 30min
Cocción 30min
Raciones 5
Dificultad Media
Mermelada de cerezas dulces, sin azúcar gelificante

Elaboración

  1. Deshuesa las cerezas sobre un bol hondo, recogiendo el jugo que gotea. Corta por la mitad aproximadamente la mitad de la fruta y deja el resto entera: las mitades ligan antes, las enteras dan trozos en los que la cucharilla encuentra algo.
  2. Pon las cerezas, el jugo recogido, el azúcar, la manzana rallada y el zumo de limón en una olla ancha de acero inoxidable. Tapa y deja macerar en la nevera desde cuatro horas hasta toda la noche: el azúcar atrae el agua y te ahorra cocción después.
  3. Antes de encender el fuego, pon tres platitos en el congelador. Hierve botes y tapas durante diez minutos y déjalos secar boca abajo sobre un paño limpio, sin pasarles el trapo por encima.
  4. Lleva lentamente a ebullición a fuego medio, removiendo hasta que el azúcar esté completamente disuelto, y retira la espuma que sube. Si usas vainilla, abre la vaina a lo largo y échala ahora en la olla.
  5. Sube la llama y cuece de 20 a 25 minutos removiendo a menudo. El objetivo son 104-105 °C: las burbujas se vuelven más lentas y más grandes.
  6. Apaga el fuego y haz la prueba del platito frío: pon una cucharadita de mermelada sobre el platito helado, devuélvelo treinta segundos al congelador y luego pasa el dedo por el medio. Si la superficie se arruga y el surco permanece, está lista.
  7. Si el surco se cierra enseguida, vuelve a encender y continúa por tandas de tres minutos, repitiendo la prueba cada vez con un platito limpio.
  8. Retira la vaina de vainilla. Si usas amaretto, viértelo ahora y déjalo cocer un minuto, el tiempo que el alcohol se evapore y solo quede el aroma.
  9. Llena los botes calientes hasta cinco milímetros del borde, cierra enseguida y déjalos enfriar de pie.
  10. Una vez fría, comprueba que la tapa esté hundida: si queda abombada, ese bote va a la nevera y se consume primero. Escribe en la etiqueta el tipo de cereza y la fecha.