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Condimentos

Mermelada de fresa: la receta casera que cuaja de verdad

La fresa es la fruta que esperamos todo el año y a la vez la que más veces nos sale mal: poca pectina, poca acidez y mucha agua dan un bote que chorrea de la cuchara o una masa pasada de cocción que solo sabe a azúcar. Esta receta aborda los tres problemas por separado, con una maceración en frío de doce horas, una cocción breve en dos tiempos y la pectina sacada de una manzana en lugar de un sobre.

Tiempo total 45min
Preparación 20min
Cocción 25min
Raciones 5
Dificultad Media
Mermelada de fresa: la receta casera que cuaja de verdad

Elaboración

  1. Pon tres platitos en el congelador y esteriliza los botes: hiérvelos 10 minutos o caliéntalos 15 minutos a 120 °C en el horno, con tapas nuevas o juntas intactas.
  2. Lava las fresas con el rabito aún puesto, sécalas y solo después quítales el rabito. Deja enteras las pequeñas y medianas y corta por la mitad las grandes: en trocitos se deshacen.
  3. Mezcla las fresas con el azúcar y el zumo de limón en un bol grande, tapa y deja macerar al menos 12 horas en la nevera. No añadas agua.
  4. Vierte todo en un colador apoyado sobre una olla: recoge el almíbar y reserva las fresas.
  5. Añade al almíbar la manzana rallada y la bolsita de gasa con los corazones, las pepitas y las pieles. Cuece a fuego vivo de 8 a 12 minutos, hasta que espese, hacia los 104 °C: aquí se evapora la mayor parte del agua sin que la fruta sufra.
  6. Vuelve a poner las fresas en la olla, lleva de nuevo a ebullición y cuece de 8 a 10 minutos a fuego vivo, removiendo con delicadeza y retirando la espuma.
  7. Apaga el fuego y haz la prueba del platito frío: una cucharadita sobre el platito helado, un minuto en el congelador y luego pasa el dedo por el medio. Si el surco no se cierra, está lista; si todavía chorrea, cuece otros 5 minutos y repite.
  8. Escurre la bolsita de gasa sobre la olla y tírala. Deja reposar 10 minutos fuera del fuego y luego remueve despacio: esta pausa decide si las fresas quedarán bien repartidas.
  9. Envasa cuando la mermelada esté caliente pero no hirviendo, hacia los 85 °C, llenando hasta 1 cm del borde. Limpia el borde con un paño mojado en agua hirviendo, cierra y deja enfriar de pie.