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Condimentos

Mermelada de frambuesas: la receta de ocho minutos

La frambuesa es la fruta más fácil de hacer gelificar y la más fácil de estropear: tiene pectina y acidez en abundancia, pero su aroma se va con el vapor tras cinco minutos de cocción de más. Aquí el zumo se reduce solo y la fruta cuece apenas ocho minutos, con medio limón y sin ningún gelificante añadido.

Tiempo total 41min
Preparación 25min
Cocción 16min
Raciones 4
Dificultad Fácil
Mermelada de frambuesas: la receta de ocho minutos

Elaboración

  1. Cuenta con tres horas de maceración, o una noche, antes de encender el fuego. No laves las frambuesas si están limpias: absorben agua y se deshacen. Si de verdad tienes que hacerlo, sumérgelas un instante en agua fría y déjalas escurrir media hora sobre un paño.
  2. Mezcla las frambuesas con el azúcar y el zumo de limón en un bol grande, tapa y deja reposar tres horas a temperatura ambiente o una noche en la nevera. Por ósmosis, el azúcar saca el jugo.
  3. Filtra el jugo soltado en una olla ancha y baja de acero inoxidable o esmaltada. Nada de aluminio ni cobre, apagan el color de la fruta roja. Reserva la fruta.
  4. Hierve el jugo solo de 6 a 8 minutos a fuego vivo, hasta que quede almibarado. Aquí estás eliminando agua sin cocer el aroma.
  5. Mientras tanto, tamiza la mitad de las frambuesas si quieres una textura más suave, o déjalas todas enteras. Si has tamizado, envuelve la pulpa descartada con las semillas en una bolsita de té.
  6. Añade la fruta al almíbar, más la grosella o la bolsita de pulpa, vuelve a llevar rápidamente a ebullición y cuece de 6 a 8 minutos a fuego fuerte. Retira la espuma y remueve con suavidad con una cuchara de madera. Escurre la bolsita sobre la olla y tírala.
  7. Haz la prueba del platito frío: media cucharadita de mermelada sobre un platito guardado en el congelador, un minuto de frío y luego el dedo por el medio. Si el surco no se cierra, apaga enseguida, porque seguir no mejora nada. Si chorrea, cuece otros tres minutos y repite con un platito nuevo.
  8. Llena los botes calientes hasta medio centímetro del borde, limpia el borde con un paño húmedo, cierra enseguida y déjalos enfriar de pie. Comprueba que cada tapa quede cóncava y no haga clic.