Albóndigas de pan en salsa: tiernas y sin fritura
El pan duro se convierte en un segundo plato para compartir: pequeñas albóndigas tiernas cocinadas directamente en el Sugo Cilentano. Es una preparación sin carne y sin fritura. Para que mantengan la forma, usa miga bien escurrida, deja reposar la masa y haz hervir la salsa suavemente.

Elaboración
- Desmenuza la miga en un bol y humedécela con la leche. Déjala ablandar unos 10 minutos, dándole la vuelta una vez; si el pan está muy seco, añade un poco de agua. Escurre bien la miga y desmigájala.
- Añade los huevos, el queso y el perejil. Trabaja con un tenedor: la mezcla debe quedar suave pero moldeable. Si se extiende en la palma, incorpora el pan rallado poco a poco. Deja reposar 10 minutos para que absorba la humedad.
- Con las manos ligeramente humedecidas, forma unas 16 albóndigas de 3–4 cm. Evita comprimirlas demasiado y colócalas en un plato.
- En una cazuela ancha calienta el Sugo Cilentano con 150 ml de agua durante unos 5 minutos. Coloca las albóndigas en una sola capa en la salsa caliente, baja el fuego y tapa. La salsa debe hervir suavemente, no con fuerza.
- Cocina unos 18–20 minutos. No remuevas en los primeros minutos: mueve con delicadeza la cazuela y, cuando las albóndigas se hayan asentado, dales la vuelta una sola vez con dos cucharas. Si la salsa se seca, añade un poco de agua caliente. Abre una albóndiga para comprobar que el centro esté cocido y firme, sin mezcla de huevo crudo. Sirve con la salsa.

