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Condimentos

Mermelada de peras con limón y vainilla

La pera es la fruta más difícil de envasar: poca pectina y poca acidez la dejan líquida y plana. Esta mermelada de peras corrige ambos problemas con zumo de limón, un membrillo y una cuarta parte de peras todavía firmes, perfumada con vainilla y cocida sin pectinas añadidas.

Tiempo total 75min
Preparación 30min
Cocción 45min
Raciones 4
Dificultad Media
Mermelada de peras con limón y vainilla

Elaboración

  1. Pela las peras, quita los corazones y corta la pulpa en cubitos de 1,5 cm. Envuelve las pieles y los corazones en una bolsita de infusión o en una gasa.
  2. Pon las peras, la manzana, el azúcar, el zumo de limón y la sal en un cazo ancho de fondo grueso. Mezcla, apoya la bolsita encima y deja macerar al menos 2 horas, mejor una noche en la nevera: el azúcar saca el agua y acorta la cocción.
  3. Raspa las semillas de la vaina de vainilla, añade semillas y vaina y lleva a ebullición a fuego medio, removiendo hasta que el azúcar se haya disuelto por completo.
  4. Cuece 35-45 minutos a fuego suave, removiendo a menudo con una cuchara de madera y espumando cuando haga falta.
  5. Retira la bolsita y exprímela bien sobre la olla: ahí está la pectina. Recupera también la vaina de vainilla.
  6. Para una consistencia más fina, aplasta brevemente con el pasapurés, o da dos o tres golpes cortos de batidora de mano. No tritures mucho, de lo contrario la mermelada se vuelve pegajosa.
  7. Haz la prueba del platillo frío: vierte media cucharadita en un platillo guardado en el congelador, espera 30 segundos y pasa el dedo por el centro. Si el surco queda abierto, está lista.
  8. Si aún está demasiado líquida, sigue cociendo en intervalos de 5 minutos y repite la prueba. Como alternativa, comprueba con el termómetro: 104-105 °C en el centro de la olla.
  9. Llena los frascos calientes y esterilizados hasta medio centímetro del borde, cierra enseguida y deja enfriar en posición normal.
  10. En frío, comprueba que cada tapa esté cóncava: si el vacío no se ha formado, guarda ese frasco en la nevera. La consistencia definitiva solo se juzga al día siguiente.